¿Sabes esa sensación cuando descubres a una actriz que simplemente te atrapa desde la primera escena? Eso me pasó con Alejandra Herrera. Tal vez la reconozcas de Roma de Alfonso Cuarón —sí, esa película que nos hizo llorar a todos—, o quizás la hayas visto brillar como protagonista en Kokoloko, o incluso como la enigmática hacker Gigi en La Lotería del Crimen.

Lo que más me fascina de Ale es que no es solo actriz: es comunicóloga, viajera del alma y una mujer que entiende que cada personaje es una oportunidad para contar algo importante sobre nosotros, sobre México, sobre la vida misma.
Cuando platicamos, me quedó clarísimo que para ella actuar no es solo seguir un guion—es un acto de resistencia, de amor, de poner el corazón en cada escena. Te juro que conocer su historia me dejó con mil ganas de verla en todo lo que venga.
MAV: ¿Cómo influyó tu carrera en Comunicación para que decidieras ser actriz?
ALEJANDRA HERRERA: Estudié Comunicación en la UNAM, pero me sentía incompleta, como si algo faltara. Un día, mientras caminaba por la facultad, escuché gritos y risas que salían de un salón. Me asomé y resultó ser un taller de teatro impartido por Mauricio Carmona, una extensión del CUT. Entré, me enamoré del teatro… y ya no paré.
Hice más talleres, terminé la carrera e intenté dos veces entrar al CUT, pero no me quedé. Así que en lugar de estudiar cuatro años y medio, decidí ponerme a trabajar. Creo que muchas personas que desean vivir del arte sienten miedo y buscan un lugar “seguro” como Comunicación. No digo que todos, pero en mi caso fue así. Aunque siempre supe que, si no conseguía trabajo como actriz, al menos ya tenía una carrera.
Un día, una amiga me mandó información de agencias y castings. Me llegó un correo para una serie, buscaban una chica con mi perfil. Fui al último día del casting y me quedé en Niño Santo, segunda temporada. Ahí empezó todo.
MAV: ¿Cómo llegaste a formar parte de Roma, de Alfonso Cuarón?
A: ¡Fue muy loco! El casting lo vi en Facebook. Recuerdo que era en un edificio viejo del centro. Le avisé a todos en qué calle iba a estar, porque una ya sabe cómo está la cosa en México, pero todo fue muy profesional.
Me hicieron varios callbacks, todos eran de improvisación: “Estás en una reunión familiar y pasa algo”, “Estás en la calle, matan a alguien… reacciona”. Y yo reaccionaba. Nunca me daban un guion. Ya en el rodaje, seguía preguntando cuál era mi personaje, mis líneas… hasta que apareció Alfonso Cuarón, se presentó conmigo y me explicó que haríamos un plano secuencia, y que podía hacer lo que quisiera, pero que no me detuviera. La escena empieza con un hombre dando un pitazo y termina conmigo en la calle, llorando con él en mis brazos.
MAV: ¿Cómo te preparas para tus personajes?
A: Ya hice dos películas sin guion. Una es Kokoloko, por la que me nominaron a Mejor Actriz en el Festival Tribecta 2020. Otra fue una película en Polonia, donde interpreté a una chica víctima de trata. Esa experiencia me ayudó a comprender el contexto social de esos personajes. Me di cuenta de que no siempre están encerrados, sino que el frío allá es tan intenso que si escapan, se mueren. Entonces, comprendes por qué no se van.
Para mí, estudiar el contexto social, político y cultural de mis personajes es más valioso que aprenderme un guion. Me ayuda a entenderlos desde dentro.
MAV: ¿Qué personajes te han marcado más?
A: Todos me han dejado algo, y creo que yo también les dejo algo a ellos. Pero Kokoloko fue especial: mi primer protagónico, mi primera nominación. También Gigi, en Lotería del Crimen, es muy cercana a mí: le gusta el K-pop, los doramas, habla coreano… ¡como yo!
MAV: ¿Cómo cuidas tus emociones al interpretar personajes tan intensos?
A: Lo más importante es estar bien emocionalmente y tener muy claro que estás interpretando un personaje. Todo mi cuerpo es una herramienta, pero cuando dicen “corte”, mi cuerpo también corta con esa emoción.
Una vez acababa de terminar con el peor ex, y me tocó grabar un videoclip. Lloré como nunca. Cuando vi el resultado, no me gustó… parecía falso. Desde entonces, evito mezclar mis emociones personales con las del personaje.
MAV: ¿Cómo fue tu nominación como Mejor Actriz en el Festival Tribeca?
Fue una gran sorpresa. No lo podía creer. Aunque por la pandemia no pudimos asistir al festival y pasó algo desapercibida, esa nominación me hizo entender que no hago esto por premios, sino por amor. El amor que siento por lo que hago, y sobre todo el amor que el público le tiene a mis personajes. Como Gigi, que ha sido muy bien recibida. Me hace muy feliz que muchas personas se vean reflejadas en ella.
MAV: ¿Cómo fue pasar del cine profundo a una serie de televisión nacional como Lotería del Crimen?
A: ¡Fue curioso! Estaba en un festival en Guadalajara cuando me llamaron para el casting. Al principio no quería ir, porque pensé que no me iban a escoger: tengo piel morena y no me parezco a las actrices que suelen aparecer en la tele.
Hice la audición y fue muy rápida. Vi que tenían la camara prendida y les pedí grabar una presentación como si fuera un programa de idols coreanos, hablando en coreano, como lo hacen allá. Grabaron y al salir del casting me llamaron para decirme que el papel era mío. Me dijeron que fue justo eso lo que les hizo decir: “Ella es Gigi”.
Entré en la segunda temporada, me daba miedo no encajar ya que el elenco ya había hecho una conexión entre todos, pero la realidad es que todo el equipo fue y ha sido increíble. Gigi es un personaje relajado y lo disfruto muchísimo.
MAV: También has trabajado en cine folklórico, como Un cuento de pescadores, ¿cómo fue tu preparación?
A: Ese guion me emocionó muchísimo. Es una historia inspirada en leyendas mexicanas que mi abuela me contaba. Mi personaje, Berenice, está en búsqueda de su sexualidad, descubre que no es lo “socialmente correcto” y eso me pareció muy valioso de contar.
Participar en ‘Un cuento de pescadores’ fue como entrar a un relato contado por mi abuela en Oaxaca, como el de la Matlazihua, que también se llevaba a los hombres mujeriegos y borrachos. Es un honor ser parte de una historia de nuestras raíces. Como actriz me llena de orgullo llevar un mensaje que nace en México y que habla de nosotros, no de lo que vemos afuera. Creo que estamos reencontrándonos como país
MAV: ¿Cómo es Ale siendo Ale?
A: Me encanta cantar, el teatro, los idiomas. Amo aprender un idioma porque te abre a una cultura, a una forma de vivir, a sabores, a historias. Me encanta viajar, conocer gente nueva y ver cómo se vive en otros lugares. Si no fuera actriz, sería viajera, ciudadana del mundo.
MAV: ¿Qué planes tienes a futuro?
A: La vida me ha llevado a lugares increíbles. Subía mis fotos, mandaba castings y un día un mánager de España me contactó. Hoy ya tengo castings en Europa. También quiero representar a México de otra forma. Una vez un director me pidió hablar inglés con acento marcado mexicano. Le dije que no tenía sentido, que ese personaje era preparada, educada. Le expliqué y me dio la razón.
Quiero seguir trabajando desde el arte, poniendo a México en alto, mostrando su diversidad, su poder.
MAV: ¿Qué consejo le darías a quienes quieren actuar?
A: Que sean ellos mismos, auténticos. Esta carrera es de resistencia. Te van a decir que no el 95% de las veces. Pero si tienes claro el por qué y el para qué haces lo que haces, eso te va a sostener.

Terminar de platicar con Alejandra Herrera fue como cerrar un libro que no querías que acabara. Hay algo en su forma de hablar del arte, de México, de sus personajes, que te deja pensando mucho después de que se apaga la grabadora.
Me quedo con esa imagen suya de actriz-viajera, de mujer que entiende que cada proyecto es una oportunidad de contar algo verdadero. En un mundo donde a veces el entretenimiento se siente vacío, Ale nos recuerda por qué el arte importa: porque nos ayuda a vernos, a entendernos, a sentirnos menos solos.
Y si algo me quedó súper claro es que esta actriz apenas está empezando. Cada vez que la vea en pantalla, voy a recordar esta conversación y esa luz en sus ojos cuando habla de lo que viene. México tiene en ella no solo una gran actriz, sino una storyteller de esas que necesitamos.
Ahora solo queda esperar a ver dónde nos lleva su próximo personaje. Algo me dice que va a ser espectacular.
Sigue a Alejandra Herrera en sus redes sociales @alejandraherr3ra
Por: Frida Padilla
Editora en Jefe de MAV

