Cuando Ariana Saavedra llegó a México desde Caracas hace once años, traía un plan muy claro: estudiar Relaciones Internacionales, hacerse diplomática, ver el mundo desde adentro. Pero la vida la puso en otro camino, siendo una de las actrices más destacadas de su generación. Platicar con ella de nuevo y ver lo mucho que ha crecido estos años y lo lejos que ha llegado nos llena el corazón de orgullo.
Hoy es una de las actrices más interesantes de la nueva generación del streaming mexicano. Control Z y Oscuro Deseo en Netflix la pusieron en el mapa. La Mujer del Diablo confirmó que podía sostener personajes complejos. Y ahora, con Areli Morán en El Mochaorejas de VIX, protagonizada por Damián Alcázar, Ariana da el salto más exigente de su carrera: encarnar a una mujer real de la que casi no existe información, que se convirtió en amante del secuestrador más temido del México de los noventa, y de quien nadie sabe con certeza qué pasó después.
Un rompecabezas que tuvo que armar pieza por pieza, sin red de seguridad, junto a uno de los actores más grandes del cine latinoamericano. Y lo logró.
En esta plática con Revista MAV, Ariana habla de cómo se aprende a recitar un monólogo yendo al supermercado, de lo que significa crecer en una Venezuela bajo Chávez y Maduro, y de por qué subirse al tren cuando pasa, aunque te mueras de miedo, es la única decisión que vale.

Areli: el personaje que era un rompecabezas sin instrucciones
MAV: ¿Cómo describes a Areli en pocas palabras, y qué fue lo primero que te atrapó de ella?
Ariana Saavedra: Areli es una chava sensual, dulce, decidida, y con una debilidad profunda por el poder. Lo primero que me atrapó fue la complejidad de la historia y saber que Areli es y siempre será un enigma. De ella se sabe muy poco: la única información que existe es la declaración que hizo en la fiscalía. Un personaje así trae consigo muchos cuestionamientos: ¿quiénes eran sus padres? ¿Por qué ansiaba tanto ese trabajo? ¿Era consciente de que su belleza y sensualidad le ayudarían a conseguir lo que quería? Esos cuestionamientos me metieron en muchos problemas, porque era un rompecabezas que debía armar pieza por pieza. Con mucho estudio y preparación, se logró.
MAV: ¿Cómo viviste el proceso del casting y el momento en que te dijeron que el papel era tuyo?
Ariana Saavedra: VIX es una familia para mí. Desde que nació la plataforma estrenamos La Mujer del Diablo, y un poco después logré tener mi capítulo en Mujeres Asesinas. Cuando me enteré de que Carlos Bardasano haría esta producción y que Damián Alcázar sería el protagonista, no dudé en pedir una oportunidad. Aunque fuera mínima, un beat, lo que fuera.
Por obra de Dios me probaron para Areli, y la quería con todas mis ganas. Semanas esperando la respuesta, llena de incertidumbre, hasta que un día llegó la llamada: quedaste. No lo podía creer. Un sueño se estaba cumpliendo.

Cómo preparar un monólogo yendo al supermercado
MAV: ¿Hubo alguna escena que te resultara especialmente difícil?
Ariana Saavedra: Sí, y curiosamente no fueron las más intensas ni las más dramáticas. La primera fue hablar de coches: yo no sé absolutamente nada de marcas, de partes, de nada. Y la segunda fue cuando Areli testifica en la fiscalía. Tenía una cantidad de nombres que tuve que ensayar durante una semana entera, todos los días. Lo decía bañándome, corriendo, viendo la tele, caminando por la calle, yendo al súper. Hasta que fue mío.
MAV: ¿Cómo te preparaste psicológicamente para meterte en un universo tan cargado emocionalmente?
Ariana Saavedra: Entendiéndola. Empatizando con las decisiones que tomó. Y sobre todo, tomándome esto como lo que es: un trabajo extraordinario donde puedes jugar, aprender, tomar emociones y sensaciones que solo el personaje puede vivir bajo sus circunstancias. Divirtiéndome, aunque suene contradictorio. La clave fue entender a Areli, no juzgarla.
El reto real: hacer mucho con muy poco
MAV: ¿En qué te reta más Areli comparado con tus personajes anteriores?
Ariana Saavedra: Lo que más me retó fue que en tan pocas escenas pudiéramos imaginarnos todo de ella. Cómo, con tan poca información, podíamos crear un personaje tan redondo y claro, manteniendo siempre la tensión. Areli es diferente a todo lo que he hecho también porque en esta serie me puedo mostrar como más mujer. Vengo de proyectos donde era necesario interpretar personajes mucho más jóvenes que yo. Areli se siente mujer, independiente, retadora. Eso fue un regalo.
Control Z, Oscuro Deseo y una evolución que no para
MAV: Han pasado varios años desde Control Z y Oscuro Deseo. Mirando atrás, ¿en qué sientes que más has crecido?
Ariana Saavedra: Siento que cada proyecto ha tenido en mí una evolución exponencial. En todos aprendo, me divierto, entiendo y crezco. Soy una Ariana diferente después de cada proyecto, porque no solo los personajes enseñan: mis compañeros actores, los directores, el staff, todos marcan un antes y un después. Puedo mirar atrás a la Ariana que llegó con muchísimas ilusiones y miedos y decirle que todo va a estar bien, que lo hace bien. Porque disfrutamos lo que hacemos y, sobre todo, porque encontramos nuestra vocación.

De embajadora a actriz: subirse al tren cuando pasa
MAV: Llegaste a México con el sueño de ser embajadora. Hoy protagonizas una serie en una plataforma global. ¿Cómo procesas ese giro?
Ariana Saavedra: Creo que desde chiquitos imaginamos qué queremos ser de grandes, y la verdad es que necesitamos conocer un poco la vida para darnos cuenta de que hay lugares donde no pertenecemos. Eso me pasó con Estudios Internacionales: creí saber lo que quería, pero la vida misma me llevó a lo que realmente me haría feliz. Actuar.
Creo que el tiempo de Dios es perfecto, y hay que fluir con las oportunidades que te da la vida. Como dice mi papá: hay que subirse al tren cuando pase. Porque muchas veces vemos pasar ESA oportunidad, encontramos esa puerta abierta, pero atreverse a cruzarla con el miedo, con la angustia, con la enorme competencia que existe, es en realidad elegirte a ti. Pase lo que pase, elegir lo que te hace feliz y te llena.
Lo que la mantiene en pie: libros, ejercicio y la gente que quiere
MAV: ¿Qué es lo que más te recarga en medio de proyectos tan exigentes?
Ariana Saavedra: Hacer ejercicio, leer mucho y estar con mis amigos. Pero lo que más me gusta, lo que más me nutre, es leer. Encontrar esas historias que te hacen temblar, reír, aprender, y sobre todo sacarte de lo cotidiano. Cultivarme. Creo que como actriz todo lo que absorbes termina encontrando su camino hacia un personaje, y los libros son de las fuentes más ricas que existen para eso.
El consejo para la que era ella hace diez años
MAV: ¿Qué le dirías a alguien que está donde tú estabas hace diez años, recién llegada, sin contactos, construyendo todo desde cero?
Ariana Saavedra: Que la amo con todo mi corazón. Que no pasa nada. Que siga con esa fuerza y que no se deje por nadie.
Ariana Saavedra llegó a México sin contactos, sin acento mexicano y con un plan completamente diferente. Once años después, ha construido una carrera que ningún plan hubiera podido prever. Con Areli Morán en El Mochaorejas disponible en VIX y la telenovela Tan cerca de ti en camino, esta actriz venezolana sigue subiendo al tren cada vez que pasa, sin importar el miedo. Y le está yendo muy bien. Sigue a Revista MAV para más historias del entretenimiento latinoamericano que inspiran, conectan y trascienden.
Por: Frida Padilla
Editora en Jefe de MAV

