Sara Seligman, directora mexicana de cine

Para esta edición tan especial, platicamos con Sara Seligman, directora mexicana de cine que radica en Estados Unidos. Ha trabajado en producción, desarrollo y postproducción en Estados Unidos, México y Europa durante más de una década. Su primer largometraje como directora, «Coyote Lake», que también recibió la beca TAA del Tribeca Film Institute y la vía rápida de Film Independent, tuvo su estreno en cines el 2 de agosto del 2019  protagonizada por Adriana Barraza y Camila Méndez

Sara Seligman

MAV: ¿Qué hay detrás de Sara Seligman?

SARA: Nací en Cuautla Morelos, viví casi toda mi infancia en Cuernavaca. Quería ser bailarina de danza clásica, entonces estudié ballet en el Centro Nacional de las artes; en la escuela nacional de danza clásica y contemporánea del INBA y para hacer la formación profesional en danza. Me fui a un internado de danza por 2 años con una beca en Alemania y me lastimé la rodilla. Ya no pude seguir bailando.

a los 16 años me regreso a vivir a la Ciudad de México con este cambio de saber que quería hacer el resto de mi vida, no tenía ni idea de lo que quería hacer porque la verdad sí se me rompió el corazón un poco.

Mi mamá al querer ayudarme en esta situación me inscribió a varios cursos en las tardes y uno de ellos era de actuación en el CEFAT (Centro de Formación Actoral de Tv Azteca). Un día vino un director de Lo que callamos las mujeres buscando una actriz joven, en ese entonces yo tenía 16 años. Se quedó en nuestra clase y me invitó a hacer la audición.

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Me quedé con el papel y fue muy divertido. Era protagonista, tenía 16, era mi primer trabajo en la actuación, ganaba bien y de repente me salía otro trabajo y luego otro. Me empezó a ir muy bien trabajando como actriz en Tv Azteca en Unitarios y después en los Sánchez. 

Era un trabajo que estaba bien pero no me encantaba como la danza. En ese entonces pensaba que quizá nada me iba a llenar como la danza. Me llamaba mucho la atención del detrás de cámaras y era muy de quedarme en el foro un rato más para platicar con el gerente de piso, con los camarógrafos, etc.

Termino mi carrera de actuación en el CEFAC y hay una situación un poco difícil de un contrato de exclusividad, como quería un poco de tiempo antes de tomar una decisión, hice un curso de 3 meses de actuación en Nueva York y ya nunca regresé de aquí.

Me di cuenta estando en Estados Unidos que mi pasión nunca fue actuar sino dirigir y estar detrás de cámaras. Estoy muy agradecida de las oportunidades que tuve en TV Azteca y no sólo porque fueron mis primeros pasos en un foro, también al tener esta experiencia como actriz me hace ser una mejor directora.

Empezando mi carrera como directora me di cuenta que tu solita te tienes que abrir tus propias oportunidades. Hice varios cortometrajes tanto en la escuela de cine como después en proyectos en donde trabajé en todas las posiciones. Nunca quité el dedo del renglón para la dirección y así fue como empecé a escribir el guión de Coyote Lake.

Póster oficial de Coyote Lake dirigido por Sara Seligman

MAV: ¿Cómo surgió la idea de hacer el guión de Coyote Lake?

S: Estudiando en la escuela de cine, para graduarnos teníamos que hacer un corto. Durante toda la carrera hacemos cortometrajes fatales y no quería que este último lo fuera. A lo largo de la carrera te enseñan que hay que contar historias personales porque son las que funcionan mejor. 

Yo no quería contar una historia personal. Lo que en mi mente estaba pasando en ese momento es que no estaba entendiendo que cuando dicen historias personales no es que cuentes tu historia. Eso lo entendí tiempo después, pero en ese momento en mi cabeza decía “bueno no quiero contar una historia mía; puedo contar una historia personal cercana a mí pero en una situación ajena”.

Algo que es muy personal para mí y creo que para todos es la capacidad de relacionarnos con los otros, nuestra necesidad de que los otros nos acepten. Así que la primera relación que tenemos es con nuestra madre o padre. Esta relación es muy compleja que puede estar llena de amor pero eso no quita que sea una relación tóxica. Tener que enfrentar a tu madre, a tu padre o tu familia completa para poder convertirte en la persona que tu quieres.

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Ese cambio para mí era venirme a vivir a Estados Unidos. Contaba con el apoyo absoluto de mis papás, pero eso no quita que viví un rompimiento. Creas tu propia vida y después cuando regreso a México, me doy cuenta que hay cambios y que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias opiniones. 

Quería contar una historia así de simple para que todos pudieran conectar con ella, pero a mí me gustan las historias de crimen y había visto una historia en el periódico de una madre e hija que habían sido cómplices en asesinato durante la primera guerra mundial. Madres e hijas a veces somos cómplices, no necesariamente en asesinatos, pero que padre tener ese nivel de cercanía y de codependencia. 

Entonces a partir de eso escribí mi cortometraje para titulación. Según yo no quedó tan malo como los otros que había hecho, pero sí me gustó mucho la idea y los personajes que cree. Una vez que empecé a trabajar, me di cuenta que entre experiencia y consejos de la gente maravillosa que está dispuesta a ayudarnos cuando somos nuevas voces emergentes.

Si quieres dirigir tienes que escribir tu propia historia, tu propio guión. Era un poco difícil porque yo no me considero guionista, yo no estudié guionismo. Estuve unos años pensando en que no podía hacerlo, hasta que me di cuenta que nadie me iba a dar la oportunidad así que por lo menos lo tenía que intentar.

MAV: ¿Cuánto te tardaste en escribir Coyote Lake?

S: Me tardé un año en escribirla y tardé 6 años en conseguir el dinero para hacerla y una compañía productora que me permitiera dirigirla. Cuando el guión ganó en Tribeca y en Film Independent la gente que quería producirla no quería que yo la dirigiera. 

Así que el segundo obstáculo era aguantarme de vender el guión y entercárme en que sí iba a conseguir a alguien que me dejara dirigir.

MAV: ¿Cómo fue la elección del lugar donde se desarrolla toda la historia?

S: Me gustaba mucho la premisa de mi cortometraje y los personajes que había creado. Así que estaba buscando un lugar en el mundo actual que tuviera ese nivel de impunidad donde sea creíble desde un punto de vista de lógica; que una madre e hija sean cómplices de un crimen sin que las descubran. 

Me llamó mucho la atención la frontera y la violencia que se vive ahí. Hay muchos pueblos que son semi-pueblos fantasma, donde la mayor parte de la población se ha ido por la situación. Eso les daba mucha libertad a mis personajes de desarrollarse. 

Encontré el lugar perfecto porque vi un artículo donde unos americanos que se fueron a pescar al Lago Falcón que se encuentra entre Texas y México. Había muchas dudas al respecto en esa historia porque mataron al esposo los del cártel pero a la mujer no la tocaron y salió ilesa. La policía mexicana y estadounidense empieza a investigar, pero como el crimen sucedió en la frontera y esa zona está controlada por el narcotráfico, a la hora de querer investigar no pudieron los policías. Se cerró el caso y no se ha podido resolver hasta la fecha. 

Así que encontré el lugar perfecto para que mi madre e hija pudieran cometer su crimen. Aprovechar un lugar violento para que ellas fueran violentas y aprovecharse de las tendencias machistas del mundo para que la gente asuma que una pobre madre con su hija no piensen que fueron ellas si alguien desaparece. 

MAV: ¿Cómo fue el proceso de preproducción de tu largometraje?

S: En el momento que tuvimos a Camila Mendes y la compañía de producción dijo que sí, tuve 3 semanas de preproducción. Estuvo un poco loco y amé cada momento de Coyote Lake. 

En la primer semana tenía que contratar a mi equipo y aunque durante esos años estaba tratando de hacer la preproducción creativa, no quería darle tantas vueltas y enfocarme tanto en eso porque no quería ilusionarme. 

Así que no tenía director de fotografía, de iluminación o de vestuario. Pero creo que funcionó bastante, porque así cuando nos ponemos las trabas al escribir. Si hubiera tenido más tiempo en la preproducción hubiera tenido más tiempo mi vocecita interior en hacerme sentir impostora y meterme ideas de que no podía. 

Estaba tan ocupada que no tuve ni medio segundo de cuestionarme a mí misma si podía con este proyecto o no. 

MAV: ¿Cuánto te tardaste en filmar la película?

S: Me tardé 15 días. La compañía productora que estuvo dispuesta a dejarme dirigir hubo ciertas concesiones que tuve que hacer. Quería tener 4 semanas, de lunes a viernes para grabar, pero no poder hacer eso era lo que más me preocupó; porque quería darle tiempo a los actores, sobre todo porque no había tiempo para ensayar. 

La mayoría de los actores los conocí el día del rodaje. Afortunadamente mis actores son muy talentosos y no se necesitó mucho ensayo, pero en ese momento sí era algo que me preocupaba.

MAV: ¿Cómo fue la selección de actores?

S: A excepción de Andres Velez que hicimos varios casting hasta dar con él, todos los demás fueron unique offer. Los actores tenían que tener esta presencia en cámara ambivalente en las que les pudieses hacer creer que eran buenas personas llenas de amor pero a la vez que son terribles y capaces de asesinar. 

Una de las cosas que quería que el espectador sintiera era la empatía con los personajes; que no son totalmente buenos o totalmente malos y que les creas. Yo creo que el personaje de Adriana Barraza sí ama a su hija y la mayor parte del tiempo tiene su mejor deseo y quiere protegerla.

MAV: ¿Cómo te sentiste al dirigir tu ópera prima?

S: Siempre supe que me encantaba dirigir, pero no fue hasta que estuve en el set de la película rodando una de las primeras escenas y de pronto grabando tuve un momento de esas experiencias que sientes que estás fuera de tu cuerpo, donde todo estaba pasando tan rápido que me tomé ese segundo para disfrutarlo y me di cuenta que estaba sintiendo exactamente lo que sentí en el escenario de Bellas Artes en la Ciudad de México haciendo Cascanueces.

Juré que no iba a sentir otras vez esa plenitud y satisfacción en esa magnitud, pero fue maravilloso.

MAV: ¿Qué aprendizajes te dejó tu primer largometraje?

S: ¡Aprendí muchísimo! La maestra Adriana Barraza tiene muchas anécdotas de directores que todos amamos, de su experiencia en el trabajo y el set, de su experiencia personal y es muy generosa con todo lo que tiene que dar como actriz, como maestra y como ser humano. Una cosa que no recuerdo que lo haya dicho con palabras, pero lo hizo y lo vi es que siempre trae consigo un amor y una paz que es super contagiosa. 

Y fue un espacio muy nutritivo para la creatividad, ya que es un espacio tan complejo y a veces tan vulnerable, que crear ese espacio y ambiente de amor es muy importante. 

Aprendí que tienes que crear esos espacios para obtener mejores resultados y dos que no sabes si la película se va a terminar o no, pero ese día como director puedes decidir si crearás un ambiente positivo o no para el crew y los actores.  

Es nuestra responsabilidad hacer que toda la experiencia de creación de un filme sea de forma positiva. Vale la pena por completo vivir de esa forma este tipo de experiencia porque sales del set y te vas disfrutándolo muchísimo. 

MAV: ¿Dónde podemos ver y disfrutar de Coyote Lake?

S: La película está disponible en iTunes y Google Play

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