007. Crónicas de un apiario

Salimos del apiario del Ingeniero Adrián cuando el sol estaba en el momento en que más calor irradiaba. Habíamos hecho un excelente trabajo y nuestros conocimientos para el manejo de colmenas crecían a pasos agigantados debido a la combinación de la práctica con la teoría que habíamos tenido apenas en unas pocas horas.

Capítulo 7: La Ardua Labor de la abeja Exploradora.

Salimos del apiario del Ingeniero Adrián, cuando el sol estaba en el momento en que más calor irradiaba. Habíamos hecho un excelente trabajo, y nuestros conocimientos para el manejo de colmenas crecían a pasos agigantados, debido a la combinación de la práctica con la teoría que habíamos tenido apenas unas horas antes.

Salimos del camino de terracería y la maestra Yalit ya nos esperaba a un lado de la carretera con unas refrescantes bebidas gaseosas para el calor. Mientras las bebíamos nos contaba cómo era la vida de un apicultor.

En este caso, mencionó estar bajo el cuidado de varias decenas de colmenas, que atendía hasta el momento una mujer de estatura no muy alta, de complexión delgada y una edad en donde el cuerpo ya cobra factura.

De igual manera nos explicaba el proceso que lleva el cuidado de la colmena, la extracción de sus derivados y el proceso de venta. Estando varios minutos bajo la sombra de unos árboles pudimos retomar fuerzas para ir en camino de uno de los apiarios de la maestra.

Producto de la maestra Yalit. Miel de abeja mixteca 100% pura.

Tuvimos que caminar varios metros cuesta arriba para llegar. Entre todo el grupo logramos alimentar las colmenas y nos organizamos de tal forma que pudimos terminar la labor en un buen tiempo.

Llegando al apiario.

Salimos del lugar y nos dirigimos de vuelta al centro del municipio. De camino allá me encontraba en compañía de la maestra y por varios minutos me puse a reflexionar acerca de lo que era ese bonito oficio.

Investigando un poco más supe que dentro del territorio nacional se encontraban un número aproximado de un millón, 898 mil colmenas, lo que también podría traducirse en una producción anual promedio de 57 mil toneladas de miel entre otros derivados. ¡Es un mundo!  

Vista desde el interior del apiario.

En esos momentos no pude evitar hacer la comparación de los apicultores con la de las abejas de una colmena. Ellas van de flor en flor buscando la materia prima para que prosperen sus colmenas. Nosotros de la misma manera, investigamos en cada una de las colmenas en busca del anhelado líquido antimicrobiano.

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