GABY MELLADO: Secretos de una actriz mexicana

Gaby Mellado es una talentosa actriz mexicana de 29 años, que tiene una larga trayectoria en el cine y el teatro, además de la televisión. Ha trabajado en telenovelas como “Lo Imperdonable” y “Corazón indomable”. 

En el cine, formó parte de cintas como “Más allá de la herencia” y “An American Funeral”.  También participó en teatro en la obra de Rubén Lara: “El Marido Perfecto». Estos días, da vida a Clara Ochoa, uno de los personajes principales de la novela “La Desalmada”. 

Para la edición de octubre, Gaby platicó con nosotras para contarnos un poco acerca de su trabajo, sus pensamientos y su vida. Donde nos contó anécdotas, datos divertidos, así como sus próximas metas. 

MAV: ¿Por qué decidiste ser actriz?

Gaby: Fue una cuestión de destino o del universo. Yo siempre quise ser actriz, aunque suene como el clásico cliché que escuchamos de todos los actores, pero es verdad. Creo que todos los que tenemos esa inquietud y logramos hacer proyectos, es por algo. 

En mi caso fue porque conocí al señor Eugenio Cobo, el director del CEA (Centro de Educación Artística) en unas vacaciones. Él iba con su familia y yo iba con la mía. Estábamos en un restaurante. Se me acercó de la nada, se presentó y dijo que quería que fuera actriz. Mencionó que le gustaría que estudiara con él en el CEA. Yo en ese momento vivía en Veracruz, tenía 14 años recién cumplidos. 

Se dio la oportunidad, y platicaba con mi mamá que hay oportunidades que sólo se dan una vez. Entonces tomamos esa decisión de ir a México. Digo tomamos porque obvio mi mamá no quería que fuera yo sola a esa edad. De ahí se empezó a dar, porque agarré la oportunidad. Ahora ya llevo 15 años en el medio y me encanta.

MAV: ¿Cómo fue el comienzo de tu carrera?

G: Entré a estudiar al CEA de televisa. Era la más chiquita. El segundo año, hice casting y me quedé con el primer personaje que hice, que fue de En Nombre del Amor, se llamaba Sandra. Carlos Moreno fue el primer productor que me dio la oportunidad. 

Y de ahí, casteas y casteas. Yo siempre digo que el actor cuando no está en proyecto, está casteando, esa es su vida. A partir de ahí no dejé de trabajar, siempre estoy trabajando. Hubo años en los que en el mismo año tenía dos proyectos. Terminaba uno, descansaba dos o tres meses y luego otro. Entonces, la verdad soy muy afortunada. 

Fui haciendo muchas telenovelas, que de repente se juzgan mucho en el medio de los actores porque creen que no representa algo especial, pero representa mucho. De alguna manera las telenovelas se mandan a todas partes del mundo, te exigen mucho a nivel emocional, físico y mental. Son muchas horas de trabajar sin parar. 

A mi me gusta mucho, así como me gusta hacer otro tipo de cosas porque actuar es actuar, pero así se empezó a dar. De repente me llamaban a mi, de repente mi manager me conseguía otro proyecto. Se me fue dando y se me han ido dando los proyectos que han ido llegando a mi vida.

MAV: ¿Cómo fue para el tener que dejar tu vida normal para ser actriz?

G: Fue un reto. Además, yo me veía más grande de lo que era y tenía compañeros de hasta 30 años. Imagina una chavita de 14 años con gente de 30. Aunque la verdad es que me tocó una generación muy bonita. 

Me tocó conocer a gente muy padre, y también conocí personas bastante nefastas, como en todos lados. Aún así, siempre estuve cuidándome. 

Eugenio la verdad es que también siempre me cuidó, nunca tuve ningún problema de acoso. 

Pero, es una experiencia que para mi fue como vivir la prepa, fue lo mejor que me pudo haber pasado en el mundo.  Esos tres años que me aventé estudiando y todo lo demás los sentí como estar en Disney. 

Saliendo hice la prepa abierta; me hubiera encantado hacer la prepa normal pero pues trabajas o estudias, como nos pasa a la mayoría. En ese momento escogí una vida distinta que sigo escogiendo ahora, aunque hay días que son más fáciles que otros. De repente hay muchos proyectos y de repente no hay nada. Ahorita estamos en la época en la que hay mucho y esperemos que siga habiendo mucho. 

MAV: Si no te dedicaras a la actuación ¿En qué otra cosa te verías trabajando? 

G: Fíjate que también estudié psicología, soy psicóloga. Me encantaría dar consultas, pero el problema es que no puedo por el tema de la ética profesional, porque tu vida no puede ser tan pública. Tienes que mantenerte anónimo y muy neutral. Entonces, no puedo ejercer como psicóloga pero puedo colaborar con fundaciones que es lo que he estado haciendo. 

Y yo creo que sería psicóloga clínica o abogada. También me hubiera gustado estudiar leyes, pero no pude porque es una carrera que te exige el 100% y es muy celosa. En el momento en el que te desapareces, incluso para irte a casar o tener hijos, te puede costar hasta la carrera. 

MAV: ¿Qué es lo que más te gusta de la actuación?

G: Hay muchas cosas. Es una carrera muy privilegiada y agradezco en el alma cada vez que tengo un proyecto. Cuando no tengo proyecto, también trato de mantenerme así de positiva y de agradecida.

Me gusta mucho que te da la oportunidad de conocer otros mundos que no tendrías porqué conocer si no te dedicaras a la actuación, a interpretar otras vidas, otras maneras de pensar. Me encanta que en cada trabajo voy coleccionando más habilidades y conocimientos. 

Lo he dicho mucho, pero yo tengo esta alma de estudiante eterna que me encanta aprender y aprender. Entonces ahora hay que aprender a hacer no se que y digo: “orale, va”, y ahora hay que investigar tal cosa y digo: “orale, va”. A mi lo que más me gusta es que siempre estoy en un constante aprendizaje de habilidades o de cosas nuevas.

También está padre que te toque conocer gente increíble. Ahorita en este proyecto de: La desalmada, estoy tan agradecida y contenta de que se hizo este equipo tan padre con todos los actores, directores y con el productor que es Jorge Alberto Castro, que es una belleza de ser humano. 

Tal vez te puede interesar: Renata Vaca, actriz y cantante mexicana

Este medio te da la oportunidad de conocer a gente que jamás pensarías que ibas a conocer y que ibas a decir: “Wow, que onda con esta mujer”. Es una cosa impactante, te da la sensación de que la gente ve tu trabajo, le gusta y se engancha contigo. 

Entonces también me encanta que de repente yo estaba haciendo el personaje de “Corazón indomable”, que es una niña sorda y llegaba la gente para decirme cosas cómo: “Oye ya sé que no eres sordomuda, pero por favor hablame”. Una vez me encontré a un sordo y me empezó a hablar con lenguaje de señas mexicano, maravilloso.

La verdad son ese tipo de cosas que dices: “Que bueno”. Porque la gente lo compra y se olvida una hora de los problemas que llega a tener en casa o de lo que sea, te distraes, te diviertes o le comentas.

Es que es un chisme enorme una telenovela, entonces padrísimo porque todos podemos comentar del mismo chisme, donde todos podemos tener posturas diferentes. Ahorita está pasando mucho, porque mi personaje al aire está en esta disyuntiva de si le dice o no le dice la verdad a su novio de que en algún momento fue prostituta por trata de blancas pero no sabe cómo hacerlo. 

De repente me llegan y leo comentarios que dicen: “No, que barbaridad como no le ha dicho” »pobrecita” o “qué tal que la deja”, me encanta. La verdad es que es muy afortunado que la gente se suba contigo en ese tren, que se la crean y se rían un ratito contigo, para que ya después regresen a la realidad. Las telenovelas mexicanas están hechas para eso, para distraer y para que sean ligeras. 

Gaby Mellado

MAV: Ahora que conoces bien este mundo de la actuación y la televisión, ¿Qué es algo que quisieras cambiar?

G: Muchas cosas. De entrada, me gustaría que le dieran más oportunidades a los escritores mexicanos. Creo que tenemos muy buenos guionistas y muy buenas historias, pero no se están arriesgando todas las televisoras o todas las productoras a darles chance. 

El gran éxito que tiene Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, en el medio televisivo, proviene de que los showrunners son los escritores. Son literalmente los que llevan la batuta y son tan importantes, te puedes dar cuenta perfecto cuando los escritores se fueron a huelga. 

Para mi sería mucho más importante darles atención a los guionistas mexicanos para que tuviéramos un material más diverso y más arriesgado y con un poquito de más valor. 

La otra sería dejar de poner a la mujer en esta situación de víctima. Por ejemplo, me gusta mucho la novela en la que estoy ahora porque las mujeres no somos víctimas. Somos mujeres luchonas, aguerridas, vivas  y que no se dejan. Entonces, en el mundo de las telenovelas, me gustaría más que nada eso. 

En general, me gustaría que hubiera muchas más mujeres. Las series están colonizadas por personajes masculinos, donde las mujeres siempre son la novia o la amante. Es decir ¿Donde está el personaje fuerte y valiente femenino? Yo conozco más mujeres valientes y bravas que hombres. De repente los hombres son estos que se hacen weyes o se van a la parte de atrás. Entonces a mí me gustaría ver más esa parte de las mujeres protagonizando más historias. Aunque no fuera la principal, que las historias estuvieran un poco más enfocadas en las mujeres y que tengan más fuerza 

MAV: Antes de entrar a la actuación ¿Tenías alguna inspiración o modelo a seguir?

G: Sí y sigo teniendo muchísimas inspiraciones. De hecho, me tocó trabajar con una de ellas.  Tuve la fortuna de trabajar en una obra de teatro que vamos a retomar con Lisa Owen, quien es una de las mejores actrices que tiene México. Mucha gente la ubica porque es la mamá en el “Señor de los Cielos”. Es espectacular, es un monstruo de la actuación. 

Yo creo que de las actrices mexicanas, Lisa Owen es mi más grande ídolo e inspiración. Y bueno obviamente muchísimas actrices, como Natalie Portman, que también es espectacular. También Elisabeth Moss, es increíble. Creo que siempre es bueno estar buscando referencias para poder decir “le hizo así”. Te preparas mucho como actriz, porque tienes que ver mucho cine, teatro y series, pero del lado técnico.

MAV: ¿Cuál es el reto más grande al que te haz enfrentado como actriz?

G: Hacer tele y cine es un reto tremendo, porque tienes que hacer muchas cosas al mismo tiempo, además de que debes tener la habilidad para hacerlo de forma natural, que no se note. 

En telenovelas siempre es esta parte del apuntador, que yo últimamente lo he desechado. Cuando me lo piden los directores, de repente lo escondo y lo apago. De hecho, se lo he dicho a los directores, porque la verdad me estorba mucho. 

Pero técnicamente es eso, manejar el tema de cámaras, las luces, que tu compañero no te tape, darle buena réplica, tener la memoria exacta para decir el texto exacto;  técnicamente implica muchas cosas al mismo tiempo y emocionalmente también. 

Poder tocar fibras emocionales delicadas o de temas delicados es difícil. Por ejemplo, con esta telenovela me tocó la trata de blancas. Es un tema doloroso, oscuro y que por desgracia está muy presente en este país y en el resto del mundo. 

De repente tienes que aprender a manejarlo porque te metes en las entrañas del tema. Empiezas a ver, a checar cifras y a encontrar cosas tan desagradables, pero no te puedes quedar ahí. Simplemente tienes que usar la información para traerla contigo y llegar a las emociones que necesitas. 

Otro ejemplo, es que este personaje manejaba mucho el tema de culpa o la vergüenza, que son emociones que nadie quiere sentir nunca. Entonces, yo creo que es lograr esta combinación entre lo técnico y la parte emocional, aunque de repente la parte emocional creo que se llega a complicar más que lo técnico. 

MAV: ¿Cuál crees que es la emoción más difícil de lograr?

G: Creo que las situaciones más complicadas son las de pérdida. Por otro lado, ya me tocó grabar una escenda de violación y fue muy fuerte porque realmente te pones en esa situación.

Las victimas de violación, así como las mujeres que han sido abusadas, de verdad son unas heroínas porque salen de eso y de alguna u otra manera se sobreponen a a la situación. Tengan que hacer lo que tengan que hacer. 

Son unas personas muy valientes y un ejemplo de resiliencia, que es lo más importante.  Esas son las dos situaciones más complicadas que he tenido que aprender a manejar en los proyectos que he hecho. 

Gaby Mellado

MAV: ¿Tienes algún proceso de preparación antes de actuar?

G: Yo investigo todo de mis escenas. Cuando son escenas emocionales, necesitan más preparación. Sobre todo por como va la onda de las emociones. Empiezas muy contento y terminas llorando, son de las escenas más complicadas. Para llorar hay técnicas corporales. Hay que llegar con toda la parte mental e intelectual, preparada y lista. Procuro tener mi memoria a full para que no me estorbe el texto y pueda estar presente platicando con mi compañero. 

MAV: ¿Qué representan para ti los nervios al momento de actuar?

G: Los nervios siempre están presentes. No hay día en el que llegue a trabajar y no me ponga nerviosa la primera escena del día. Ya después te vas relajando porque vas agarrando la onda y comienzas a entrar cada vez más en el personaje. Los nervios siempre van a estar presentes. 

El coach con el que entrene en Los Ángeles,siempre nos dijo: “Los nervios los tienen que convertir en ilusión, tienen que ser sus amigos porque no se van a ir nunca. Nunca van a desaparecer. Más bien, tienes que aprender a trabajar con ellos y que no te estorben. Debes aprender a confiar en lo que sabes”. 

Por eso es tan importante hacer tu tarea, para traer muy preparadas todas las escenas que hagas y llegar a soltarte. Los nervios que estén presentes, hay que usarlos a favor de la escena. 

Entonces no estoy nerviosa, estoy emocionada porque estoy platicando con mi amiga, porque estoy diciéndole al amor de mi vida que lo amo. Todo esto siempre a favor del trabajo. Si no es así, es muy frustrante cuando te ganan los nervios. Entonces es mejor trabajar con ellos. 

MAV: ¿Cuál crees que es la enseñanza más importante que te ha dejado tu trabajo?

G: Que tengo que ser un ser humano sumamente humilde porque a veces estás arriba y a veces estás abajo. A veces tienes mucho trabajo y a veces no hay ni quien te pele. Porque siendo tan joven, empecé a trabajar mucho, me empezó a ir muy bien y entonces en algún momento ya estaba yo muy mona, cuando de repente ¡boom!, para abajo. Fue un trancazo tremendo. 

Lo que agradezco es que haya sido joven y consciente. Porque pude trabajar con eso. Prefiero que digan que soy buena gente, a que digan que soy guapa. Yo creo que tienes que ser un gran ser humano para llegar a ser un gran actor.

MAV: Si pudieras regresar en el tiempo y hablar con la Gaby de 14 años que apenas va a empezar en este medio, ¿Qué le dirías?

G: Yo creo que le diría que te vas a caer muy fuerte si no empiezas a escuchar a la gente que tienes cerca, porque es la gente que te ama, Yo sí le diría: “Gaby te va a ir muy bien pero si tienes que ser una persona muy humilde, tienes que trabajar mucho en ti. No te olvides de regresar a ti, de tu esencia, de lo que te hace feliz, de lo que te hace lo que eres”.

Porque el problema está en eso, que de repente te dejas guiar mucho por los que te rodean, pero hay de todo. Están los que son muy buenos actores y muy buenas personas y los que no son muy buenas personas, pero son muy exitosos. 

MAV: ¿Cuáles son tus próximas metas?

G: Tengo muchas ganas de hacer proyectos que escribí yo. La verdad no los he terminado porque he tenido que estar talacheando todo el tiempo, pero quiero arrancar producciones mías, de material con gente que me gusta como trabaja, que son amigos míos y de este tipo de proyectos independientes que podrán ser un exitazo o no, pero que importa. 

Tengo muchas ganas de hacer muchas series y cine; crear personajes que valgan la pena para que inspiren a la gente. Eso es para donde quiero llevar ahorita mi carrera y lo he platicado mucho con mi manager de ahorita, que la verdad hicimos una gran mancuerna.

Sea el proyecto que sea, siempre para arriba, siempre a lo grande. Si no se llega a eso, a algún lado se llegará. Pero hay que entrarle, con mucha valentía, con mucha fortaleza y con muchas ganas.

Gaby Mellado

MAV: ¿Cómo afectó la pandemia tu trabajo?

G: La pandemia nos pegó mucho en el medio artístico, porque todo se trabaja en físico. No podemos hacerlo cada quien en su casa, entonces es bien complicado. Además, cerraron los teatros mucho tiempo y el cine también. Apenas nos estamos recuperando. 

Además, grabar es un riesgo siempre. Yo en este proyecto me enfermé de covid. Gracias a dios no contagié a mi familia que eran los que me preocupaban. Pero, es parte del riesgo que estás asumiendo al entrar a una producción. 

Ha sido complicado porque es incómodo tener todo el tiempo mascarillas, caretas, hacerte pruebas. Es desesperante tener el cubrebocas todo el tiempo, se nota hasta en tonterías como el maquillaje que se te marca con el cubrebocas y necesita retoque. Me ponían capa sobre capa de maquillaje, porque yo sí tenía el cubrebocas siempre que estaba grabando.

Por otro lado, todavía está el nervio de ir al teatro. Hace justo un año estrenamos El Marido Perfecto, que fue la obra que trabajé con Lisa Owen y Luis Ochoa en Insurgentes. Estuvimos casi hasta noviembre y nos cerraron porque estábamos al 30%, pero el semáforo cambió a rojo y aún no estaban las vacunas. 

Desde el año pasado hasta ahorita han sido años complicados y muy retadores, pero los hemos aprovechado para crecer y apreciar lo que tenemos. Esto también pasará y veremos cómo pasará todo. 

MAV: Entre el cine, el teatro y la televisión ¿Qué es lo que más te gusta actuar?

G: Todas son muy divertidas, además de que son muy diferentes. El teatro te da la experiencia única de que ninguna función es igual a la otra, aunque repitas el mismo texto siempre. Me pasaba mucho por ejemplo con Jesús Ochoa que de repente salía con lentes de sol y no tenía nada que ver con la obra, entonces era muy divertido. El reto para los actores era no reírse. 

La verdad, me gusta todo porque actuar es actuar. Pero en el cine y las series uno se puede tomar más tiempo para trabajar realmente tanto los personajes como la escena. Puede ser más enriquecedor porque tienes más tiempo de prepararlo para no ir a las prisas. 

El teatro es instantáneo. Te la puedes pasar padrísimo o parecer robot que sólo repite frases. Ambas experiencias son muy distintas. Las series y la tele te dan la oportunidad de meterte más en el personaje. 

MAV: ¿Qué opinas del contenido audiovisual mexicano que producen compañías extranjeras?

G: Aplaudo mucho que Netflix, Prime, HBO, se están arriesgando más. Están viniendo a México. sienten que aquí pueden producir y que hay mucho de donde sacar talento de actores, de dirección, y de material en general. Eso me parece espectacular, creo que hay que irlo fomentando más. 

En cuanto a las televisoras que ya llevan mucho tiempo como Telemundo, Televisa, creo que deben seguir produciendo y colocando historias más interesantes, más reales. Hay que dejar este cuento de la cenicienta eterna para las novelas de antaño, para cuando veamos la repetición. Lo mejor sería generar contenido que se pueda comparar con una serie de La casa de papel o de las tantas que tiene HBO y demás. Eso sería lo mejor que podría pasar. 

MAV: ¿Consideras que las mujeres ya no se sienten cómodas en el cine y la televisión con el papel de “damisela en peligro»?

G: Así es, porque en realidad las cosas no son así. Nuestra generación creció mucho con este tema de la princesa de Disney. Que es necesario que te venga a rescatar tu príncipe azul, pero eso no es cierto, no existe. Probablemente no llegue nadie a rescatarte porque no tienes que esperar a nadie.

Lucha por lo que tu quieres, trabaja por lo que tu quieres. Si quieres comprar una casa, un coche, quieres viajar, hazlo por ti. No estés esperando a que te mantengan. No estoy criticando ni juzgando a las mujeres que piensen así. 

Particularmente que vengo de una crianza en la que mi mamá siempre me enseñó a luchar por mi a trabajar para mi. Si quería comprarme algo, dependía de mí. No debía esperar a que me lo dieran. Creo que cada vez se está enfocando más a esta manera de pensar. No esperando a que venga el hombre o la familia a rescatarnos sino que cada vez seamos más independientes. Porque esa es la realidad, si no te vales por ti misma vas a estar muy atorada el día de mañana. 

MAV: ¿Qué tan importante es el amor propio en la actuación?

G: Es lo que hace que no te vuelvas loca, porque estás todo el tiempo exponiéndote a que te rechacen, a que te digan no. Hay gente muy mala, ventajosa de la posición en la que están.  Por eso se aprovechan para decirte que estás gorda, que no estás tan bonita, etc. 

Cuando estás expuesta así todo el tiempo, lo único que te queda es la seguridad que tienes en ti misma; la confianza y cuánto te aprecias, además de lo que tienes, tus herramientas. A lo mejor no eres la mejor actriz, no eres la más guapa, pero si tu sabes lo que tienes, nadie te puede decir nada y no te pueden hacer sentir mal. 

Mucha gente aprovecha cada oportunidad para decirte cosas como: «¿Tú crees que vas a ser la protagonista?, por Dios. A ver ¿Dónde está tu protagónico?, ¿Por qué no lo has hecho ya?» A mi me ha pasado mucho cuando lo único a lo que voy es a pedir una oportunidad. Quiero que vean mi trabajo, no que me juzguen por mi físico. 

Por lo tanto, es básico este tema de trabajar contigo misma, en temas como la seguridad, el amor, la paciencia y la tolerancia contigo misma porque es muy frustrante.  Es una carrera que te frustra muchísimo porque es todo el tiempo es “no”. Eventualmente se abre un “si” y se abre una puerta y puede ser gigantesca o chiquita, pero no importa. La puerta que sea, tu te la ganaste.

MAV: Las figuras públicas siempre se deben enfrentar a las críticas y a los haters ¿Cómo ha sido para ti manejar estas situaciones?

G: Pues mira, la verdad es que no me meto mucho a leer los comentarios negativos. En cuanto veo un “tu”, seguido por alguna grosería, sigo bajando hasta que vea uno que diga “estoy viendo la novela”, “me gusta”. Porque los haters, se esconden detrás de una cuenta, de la tecnología. En Instagram se están dando mucho los ataques. 

Ahorita estaba leyendo los comentarios de una foto que subió un actor de la novela y dije: “Wow, esta gente de verdad que busca como afectar”, y cuantos casos hay de depresión de influencers por los comentarios. Que vayan y comenten, si creen que soy la peor actriz o la mejor, que cada quien tenga su opinión. Al fin de cuentas, yo hago mi chamba, si sigo trabajando será por algo. 

Y a toda esa gente que me está viendo o me está escuchando que hace ese tipo de comentarios, no lo hagan. Mejor vayan y diviértanse; hagan otra cosa. Porque el estar diciendo cosas negativas de la gente, lo único que va provocar es que esos malos pensamientos se te regresen eventualmente, porque así es está vida. Entre más agradeces, más regresa a ti. Entre más lanzas comentarios odiosos, llenos de mala espina y de mala vibra, más va a regresar eso a ti. Uno cosecha lo que siembra. 

Estamos aquí en esta Tierra por un tiempo, hay que disfrutarla. Yo sí creo en el karma, y el karma te alcanza eventualmente y de repente es bien pesado. Cada quien lo que quiera atraer a su vida. 

MAV: ¿Qué le dirías a las niñas y mujeres que quieren entrar a la actuación pero no lo hacen por miedo?

G: La actuación es un mundo para los valientes. Tienes que arriesgarte. Si realmente es algo que quieres, aférrate, búscalo, lucha y prepárate mucho, porque eso es lo que te va a mantener. 

Porque una cosa es llegar y ser un éxito de un día, y otra es quedarse para seguir trabajando. En la actuación no hay espacio para el miedo porque nunca estás en tu zona de confort. Al contrario, todo el tiempo estás haciendo algo que te puede hacer sentir incómoda.

 Debes meditarlo, pensar si realmente están esas ganas, ese arrojo y esa valentía porque todos los días debes pararte frente a una cámara y exponerte a flor de piel para que extraños vean muchas cuestiones de tu vida.

Además, es un mundo complicado, hay muchos no, y pocos sí. Es un mundo muy inestable pero muy amoroso, reconfortante, lleno de cosas muy divertidas. Si te gusta inténtalo, sino pasa al plan B. No hay que estresarse por cosas que no se pueden cambiar. Dependiendo de qué tanto lo quieres, dependen tus ganas y tu nivel de éxito. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.