«La actuación es una carrera de resistencia»: Conversación con Karla Garrido sobre el arte, la humanidad y la vida

Hay entrevistas que se convierten en conversaciones, y conversaciones que se transforman en encuentros humanos genuinos. Platiqué con Karla Garrido en un día que ella misma describe como triste, pero que paradójicamente se convirtió en el marco perfecto para una charla honesta sobre lo que significa dedicar la vida al arte.

"La actuación es una carrera de resistencia": Conversación con Karla Garrido sobre el arte, la humanidad y la vida - Entrevista para Revista MAV
Creditos: Karla Garrido
Foto: @ievegonzalez
Muah: @yeseniaag.mua
Producción: @roger_sh
Stylist: @yconik
Management: @blutalent
Total look: @escobedo.fashion

Entre el estreno de Quebranto, los proyectos futuros y las reflexiones sobre una carrera que define como «de resistencia», emerge el retrato de una mujer que ha aprendido que la actuación va mucho más allá de interpretar personajes.


MAV: Platícanos un poco sobre ti

KARLA GARRIDO: Es curioso porque hoy me encuentras en un día en el que me siento triste. A veces siento que los actores todo el tiempo estamos mostrando lo mejor de nosotros y eso resulta agotador.

Yo soy una chica que nació en una familia que no tenía nada que ver con el arte; aunque, por parte de mi papá, hubo muchos que quisieron ser actores y músicos. En esa época no dejaban a los hijos dedicarse al arte: «¿de qué vas a vivir?». Hubo muchas negativas. Fui muy afortunada de que mis papás me apoyaran, pero siempre estuvo esa pregunta: «¿estás segura? No tenemos contactos, no es desde cero». Eso se va acumulando y da una sensación de cansancio.

La actuación es una carrera de resistencia: hay veces en que uno está muy brillante y otras en las que estás agotada. Ahora debería estar muy contenta porque se está estrenando Quebranto; han sido años de mucho trabajo y visibilidad, pero a la vez es agotador. De repente llegas a otro lugar y te preguntas: «¿qué sigue?». La competencia se pone más difícil y compites por personajes que exigen otras cosas; uno quisiera dedicarse solo a lo que estudió, pero la realidad puede ser abrumadora y te exige mostrarse de formas que van más allá de actuar.

"La actuación es una carrera de resistencia": Conversación con Karla Garrido sobre el arte, la humanidad y la vida
Creditos: Karla Garrido
Foto: @ievegonzalez
Muah: @yeseniaag.mua
Producción: @roger_sh
Stylist: @yconik
Management: @blutalent
Total look: @escobedo.fashion

Mi familia siempre quiso esto y yo soy la única que lo está haciendo, la que vive de esto. Para mí es muy honroso ser esa oveja negra que lo consiguió, pero también trae expectativas —una carga positiva y negativa a la vez.

Soy una mujer que cambia constantemente: en mis veinte era distinta a ahora en mis treinta. Me considero muy positiva, intensa, me gusta buscar el detalle, el bienestar; soy dedicada, disciplinada, amorosa, leal y sensible. Ahora estoy contenta pero cansada; a veces hay que soltar, llorar y reconocer lo que se ha logrado. Llegué hasta aquí y eso está increíble, pero también ha sido largo y difícil.

MAV: Es de admirar tu honestidad. He entrevistado a muchas personas del cine y pocas se muestran tan humanas; es valioso que digas «estoy cansada» o «esto me agota». El público suele esperar perfección porque en pantalla todo parece perfecto.

KARLA: Somos personas. Lo distinto es que somos más públicos, pero todos queremos lo mismo: amar, llorar, descansar. Hoy estoy triste y aún tengo que dar esta entrevista; puedo elegir hablar desde cómo me siento ahora o dar una versión más feliz. También han pasado cosas maravillosas: se estrenó Sujo, me propusieron matrimonio, estoy enamorada, mis padres están bien. Es un balance: si no hay oscuridad, no hay luz.

El llamado artístico

"La actuación es una carrera de resistencia": Conversación con Karla Garrido sobre el arte, la humanidad y la vida - Entrevista para Revista MAV

MAV: Me comentaste que tu familia siempre tuvo esa inquietud artística, pero ¿fue decisión tuya ser actriz o qué te impulsó a estudiar actuación?

KARLA: Ya estaba en mí. De niña decía «quiero ser cantante o actriz». Fui muy extrovertida, chistosa; hacía reír a mis amigos, participaba en concursos de talento y bailaba. Nunca hubo duda.

Después, ya grande y tras estudiar actuación, empecé a indagar en la historia familiar. Creo que lo traigo en la sangre y que era algo que tenía que hacer. Además, el abrir ese camino ayuda a quienes vienen después: mis sobrinos o futuros hijos verán que sí se puede. Amo actuar; desde los 18 años es mi estilo de vida, me hace sentir viva y me permite explorar facetas diferentes. Seguir ese llamado ha sido natural.

El proceso creativo

"La actuación es una carrera de resistencia": Conversación con Karla Garrido sobre el arte, la humanidad y la vida - Entrevista para Revista MAV
Karla Garrido

MAV: De los personajes que has interpretado —por ejemplo, la India María, Las Azules, Sujo— ¿cómo te preparas para cada uno?

KARLA: Depende del proyecto, pero trato de estar muy presente. Me pregunto: ¿qué me provoca en el cuerpo tener una panza que pesa tres kilos, la ropa, las medias, los tacones, los peinados, los olores del set? Me conecto con la gente que está ahí.

Tengo formación teatral: estudié en la Escuela Nacional de Arte Teatral, traigo herramientas técnicas. Me aprendo el texto, hago análisis del personaje. En algunos proyectos, como en Sujo, leí cartas y me acerqué a lo esotérico —mi mamá viene de un pueblo en Tlaxcala donde eso es parte de la vida—, así que me gusta involucrar la naturaleza y la espiritualidad. Pero gran parte del trabajo es previo; en el set me libero y juego: estar presente, mirar al otro y responder desde la verdad.

MAV: De los personajes que has hecho, ¿cuáles se llevaron una parte de ti y tú te llevaste una parte de ellas?

KARLA: Me entrego en cuerpo y alma. Es como una relación amorosa: te mimetizas con el otro, haces gestos, piensas como el otro. Con personajes largos el involucramiento es más fuerte.

Recuerdo a Irina, mi obra de titulación: tenía 22 años y no sabía quién era. Esa experiencia me confundió y perdí noción de identidad; con el tiempo aprendí a distinguir al personaje de mí. Cuando termino un proyecto vuelvo a mi gente, a mi rutina: tomar un café, leer, reconectar conmigo.

Pero siempre se queda algo de cada personaje. En el caso de María Elena Velasco la actuación fue tan intensa que la actriz quedó consumida por el personaje; yo no quiero que eso me pase. De Rosalía en Sujo aprendí sobre maternidad, sobre soltar y sobre hasta dónde puedes hacer algo por otro. De Sara en Quebranto aprendí a ser una guerrera: defender la vida, resiliencia, ganas de existir. A todas las llevo en el corazón.

Los retos del oficio

"La actuación es una carrera de resistencia": Conversación con Karla Garrido sobre el arte, la humanidad y la vida - Entrevista para Revista MAV
Karla Garrido

MAV: ¿Y cuáles han sido los retos más difíciles que te han tocado? ¿Algún papel o etapa que realmente moviera tu mundo?

KARLA: Actuar en sí es lo más sencillo porque estudiamos para eso; lo más difícil ha sido asumir la magnitud del proyecto. Llegar a un set con 40 personas, con figuras que llevan toda la vida trabajando, implica una gran responsabilidad: no flaquear y sacar lo mejor de ti.

También hay retos físicos: en Quebranto hubo muchos llamados nocturnos, mucha acción; mi personaje está embarazada y eso implica cargar con un peso, condiciones de locación lúgubres, esfuerzo físico y mental. Es cansado, pero también una gozadera.

Además, la maternidad en los papeles me ha perseguido: Rosalía, Sara, la esposa del comandante en Las Azules… Tenía que aprender a conectar con el maternar, a proteger y cuidar ese proyecto que es como un bebé. Eso me abrió más a la idea de la maternidad en la vida real.

MAV: Interpretar la maternidad sin haberla vivido es impresionante; logras transmitir una verdad que convence al espectador.

KARLA: Creo que todos hemos maternado de alguna forma: con mascotas, con padres que envejecen. Todos hemos sentido emociones intensas —envidia, celos, pasión— y la actuación permite imaginar situaciones ficticias con raíces reales. No es necesario haber vivido exactamente lo mismo para evocarlo, y esa es la magia del oficio.

Inspiración y fuentes creativas

MAV: ¿De dónde sacas inspiración? Me interesa saber tus fuentes creativas.

KARLA: Me inspira la vida: la gente, la naturaleza, el universo. Soy contemplativa. Me fascina cómo, a partir del caos, surge vida; el cuerpo funciona sin voluntad consciente: respiramos, el corazón late, los árboles hacen fotosíntesis. La vida me parece un error maravilloso.

He tenido temporadas en las que no actúo y me siento muy triste; la actuación es mi llamado y me da vida. No existe una respuesta racional: es una sensación profunda. Si tuviera que decirlo en una frase: me inspira la vida.

La vida busca la vida, aunque esté entre el cemento. Esa idea me parece poderosa y poética.

MAV: ¿Cómo trabajas la frustración y la tristeza cuando la actuación no está —por ejemplo, rechazos, no quedar en proyectos?

KARLA: Lloro mucho; es importante sacar la emoción del cuerpo. Me rodeo de gente que me ama, tengo una tribu de amigos actores. Es fundamental contar con una manada que te dé empujones, que te diga «vas bien». También voy a terapia cuando lo necesito, escribo, leo, busco inspiración y trato de soltar. Concentrarme en mi día a día y en mi gente ayuda. Al final somos seres sociales y necesitamos a otros para procesar la frustración.

Karla Garrido detrás del personaje

MAV: ¿Cómo es Karla detrás de la pantalla? ¿Qué hace cuando no está interpretando?

KARLA: Soy muy introspectiva. Antes era fiestera, estaba en todos lados; ahora guardo mi energía porque sé que cuando trabajo voy a convivir con mucha gente y necesito estar disponible. Paso mucho tiempo en casa leyendo, a veces me aburro, pero lo hago para prepararme. También salgo a una fiesta de vez en cuando y la disfruto, no soy una mujer completamente casera. Pero en general me cuido, me entreno y me preparo para lo siguiente.

MAV: ¿Qué te gusta leer o ver? ¿Qué consumes como espectadora?

KARLA: Soy adicta a series y películas; veo mucho cine y series mexicanas porque es la industria en la que trabajo. Es importante cerrar el círculo del espectador: si nadie ve nuestras series, no pasa nada. Me interesa ver quién trabaja, quién dirige, qué narrativas emergen.

Ahora mismo estoy leyendo una novela y un libro de autoayuda: uno para imaginar y relajarme, otro para trabajar en mí. Cuando no puedo ir a terapia, me nutren esas lecturas. Ahora estoy leyendo Ceniza, Ceniza en la Boca, que acaban de rodar; me gusta leer los libros antes de ver la adaptación.

Entre formatos y proyectos

MAV: Has trabajado en cine, teatro y televisión. Si tuvieras que elegir, ¿a cuál te dedicarías?

KARLA: No podría elegir; es por temporadas. Ahora tengo muchísimas ganas de hacer teatro: los procesos son más largos, hay más profundidad y la conexión con el espectador es increíble. Pero también amo el cine y las series. Cada formato tiene su encanto y su técnica; no podría prescindir de ninguno.

MAV: ¿Qué proyectos te gustaría levantar si tuvieras carta blanca?

KARLA: Estoy escribiendo mi ópera prima, una película sobre mi familia. Quiero hacer mi película primero; también me gustaría montar una obra intensa, oscura, larga, donde haya mucha emoción. Y, aparte de lo profesional, deseo estar bien en lo personal: más tiempo con mis padres, con mi pareja; a veces la vida laboral se come la vida personal.

Me gustaría un día de 48 horas para trabajar y vivir con tranquilidad. Ya tengo un primer borrador. Lo estoy haciendo.

Un consejo final

MAV: Para cerrar: ¿qué consejo le darías a quien quiere dedicarse a lo mismo?

KARLA: No creas que la actuación lo es todo. Es importante, pero no lo es todo. Cuídate, ámate, diviértete. No le apuestes todo a la actuación: abre tus posibilidades. Además de actuar existen la producción, la dirección, el guionismo; hay todo un mundo en el que puedes trabajar. Desarrolla otras áreas y nunca dejes tu vida de lado.


En una industria que constantemente exige perfección, Karla Garrido nos recuerda que detrás de cada personaje hay una persona con sus propias luchas, alegrías y vulnerabilidades. Su honestidad no solo humaniza el oficio, sino que nos invita a reflexionar sobre la importancia de mantener el equilibrio entre la pasión profesional y el bienestar personal. Compartir desde la vulnerabilidad, como ella misma dice, también cura.


Por: Frida Padilla
Editora en Jefe de MAV

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *