Luz Carreiro: el vuelo más bonito es el que nadie esperaba

Luz Carreiro no venía de familia viajera. Nadie de los suyos había salido casi de Chiapas, nadie hablaba inglés, no había referentes de que una mujer pudiera echarse el mundo a la espalda sola y contar la historia. Y sin embargo, un día decidió que eso era exactamente lo que iba a hacer. Primero fueron 30 países antes de que existieran los travel bloggers. Luego un viaje de seis meses por Sudamérica, sola, de aventón, durmiendo en la calle, haciendo voluntariados, para testear sus propios límites antes de escribir un libro. Luego las redes, el libro, el podcast Sin Pelos en los Labios, la Bee Guía, el cuento infantil bilingüe, la aplicación para viajeros, una hija criada en el mundo y un segundo bebé en camino.

Lo que Luz construyó no fue solo una carrera como creadora de contenido. Fue una forma de vivir que desafía cada estructura que la sociedad le puso enfrente, y lo hizo con una naturalidad que solo se logra cuando llevas tanto tiempo siendo tú misma que ya ni lo piensas. Platicar con ella es encontrarte con alguien que ha visto suficiente mundo como para saber que los límites los pone una misma, y que cambiar de opinión no es fracasar sino crecer.

La abeja que no estaba diseñada para volar

Luz Carreiro: el vuelo más bonito es el que nadie esperaba - Entrevista para Revista MAV

MAV: ¿De dónde nace la abeja como tu ícono? ¿Cómo se convirtió en el símbolo de todo lo que haces?

LUZ: Está bastante chistoso. Fue con Shrek 3. Hay una escena donde el mago Merlín está en flor de loto en medio de todo el caos diciendo «soy una abejita zumbadora», y me encantó. Estaba yo en la universidad todavía. Y desde ahí me quedé con eso: que se caiga el mundo, yo soy una abejita zumbadora. Era mi estatus de Messenger, lo ponía en mis fotos de Facebook cuando empecé a viajar: la abejita volando en tal lugar.

Luego una amiga me contó que había comprado una pulsera con un dije de abejita y que el significado era que las abejas aerodinámicamente no están diseñadas para volar. Sus alas no soportan el peso de su cuerpo. Pero tienen tantas ganas de llegar a las flores, de hacer miel, de cumplir su propósito, que hacen el triple de esfuerzo y vuelan de todas formas.

Me vi ahí completamente. Yo no estaba diseñada para volar: no vengo de familia viajera, nadie había salido de Chiapas, no había dinero, no había referentes. Me tocó hacer el triple de esfuerzo y eventualmente me volví voladora. De ahí salió todo: be traveler, el libro, el podcast, todo.

El libro que nació de un viaje de seis meses sola por Sudamérica

MAV: ¿Cómo nació El vuelo de una abeja?

LUZ: Siempre quise escribir. Al principio pensaba en un libro romántico sobre mi vida amorosa, pero cuando vi cómo estaba esa parte de mi vida dije, por aquí no hay nada que contar. Y cuando empecé a viajar, todo fue muy natural. No existían los travel bloggers, era bastante criticado que una mujer fuera de mochilera por el mundo. Pero cuando vi lo que mis viajes causaban en la gente, la curiosidad, la admiración, el cómo le hiciste, dije, aquí hay algo que contar.

Antes de escribirlo quería hacer un viaje que realmente pusiera a prueba mis límites de viajar con poco presupuesto. Así que me fui sola seis meses a Sudamérica, mayormente de aventón, dormí en la calle, hice voluntariados. Fue justo cuando Instagram empezaba a crecer y empecé a compartir fotos ahí, y también escribía un blog para mantener un registro de historias que luego usaría en el libro. Para cuando lo lancé, ya tenía mis primeros diez mil seguidores. En 2013, eso era alguien en la vida.

Lo escribí y lo publiqué de manera independiente. Hice rueda de prensa principalmente en Chiapas y así poco a poco me fui haciendo de un nombre como mochilera y viajera sola en México.

MAV: Si hoy escribieras El vuelo de una abeja 2, ¿qué cambiaría?

LUZ: La base siempre fue un vive como tú quieras vivir. En ese momento viajar no era lo que es ahora, y una mujer mochilera era vista como descarriada, rebelde, que no sabe lo que quiere. Creo que un segundo libro iría por el mismo mensaje pero desde otro ángulo: que podemos seguir viviendo fuera del status quo aunque tengamos hijos, aunque tengamos familia, aunque según ya no estemos en la edad. Seguimos poniéndonos límites que la sociedad nos fabricó y que en realidad no existen.

Criar a Gaia en el mundo: worldschooling y no negociables

MAV: Tienes a Gaia en worldschooling. ¿Cómo funciona eso en la práctica?

LUZ: Para mí tener una hija nunca significó dejar de viajar, ni con Gaia ni ahora con el bebé que viene. Yo tengo dos personalidades muy marcadas: una que ama dar la vuelta al mundo de mochilera, y otra que ama estar en casa con plantas, haciendo manualidades, siendo la mamá sport que hace lunch. Me encantan las dos y son muy diferentes. Antes sentía que tenía que escoger una. Hoy ya sé que no.

El worldschooling lo encontramos porque cuando llevas tanto tiempo en este estilo de vida que te vas empapando de opciones que existen, y que en Latinoamérica son poco conocidas. Fue como cuando entras al mundo del maquillaje y de repente resulta que hay cincuenta pasos que no sabías que existían. Cuando vi este programa dije, de aquí soy. Conocimos familias que viven igual, y me di cuenta de que no estaba loca, simplemente era diferente.

Gaia sabe perfectamente qué hacer en un aeropuerto, si hay jet lag lo maneja, si hay que levantarse a las cuatro de la mañana para un tour tampoco es el fin del mundo. Esta siempre ha sido su vida.

En cuanto a no negociables cuando viajamos: no pasamos más de tres días sin una actividad pensada específicamente para ella. No hacemos más de dos actividades por día, porque antes yo era de caminar y moverme para todos lados hasta que me salían ampollas, y ahora ya no. Quiero salir tranquila y regresar a tiempo para la rutina de noche: baño, pijama, cenita, un poco de tele y a descansar. Y ya sé que puedo regresar a cualquier lugar del mundo. Ese chip de si no lo veo todo hoy nunca lo voy a ver ya lo solté hace mucho.

La Bee Guía, el cuento y los proyectos que nacen de observar oportunidades

MAV: Además del contenido tienes varios proyectos propios. Cuéntanos.

LUZ: Creo que no soy tan mala observando oportunidades y tomándolas. La Bee Guía nació porque yo soy adicta a los bullet journals, los hacía para mí, los compartía en redes, y la gente me decía que los vendiera. Yo pensaba que era super sencillo y que cualquiera podía hacerlo. Una amiga me dijo, eso es lo que tú crees porque tienes el tiempo y la creatividad. No todas lo tienen. Y dije, pues a ver qué pasa. Fueron tres años muy padres, trabajé con ilustradoras, exploré la dirección creativa que siempre me había llamado. Este año lo pauso porque la preventa es en octubre, que es cuando nace el bebé, y no quiero lidiar con la logística de un emprendimiento con un recién nacido.

El cuento de las aventuras de Gaia surgió con una amiga. Siempre me gustan los proyectos con un toque educativo o de apoyo a personas y comunidades. Trabajamos con una ilustradora mujer trans que hace unas ilustraciones increíbles, lo hicimos bilingüe y con una historia educativa para niños. El resultado fue muy bonito. No todos los proyectos son un éxito total y este tuvo sus límites en México, donde el consumo de libros infantiles es menor de lo que esperábamos. Pero me encantó haberlo hecho y que nos tomara tres años.

Y también estamos trabajando en una aplicación para ayudar a otras personas a planificar sus viajes, porque lo que para mí ya es tan natural como caminar, para mucha gente es una barrera enorme.

Crear contenido sin esperar a estar perfecta

MAV: ¿Cómo manejas la creación de contenido viajando, materando y con todos los proyectos encima?

LUZ: Me sale muy natural. Funciono mucho de en este momento se me ocurre, en este momento lo hago, en este momento lo subo. Si me espero, ya se me fue el interés. Los diarios vlogs me entrenaron muchísimo a la inmediatez, porque antes subía hasta diez videos por día. Ahora siento que hago casi nada en comparación.

Algo que aprendí muy al inicio es no esperar a verme perfecta, arreglada, con la iluminación ideal. Eso no iba a ser sostenible para mí. Si estoy recién levantada haciendo el desayuno y se me ocurre algo, lo grabo así. Eso me dio mucha paz, porque sé que lo puedo mantener en el tiempo. Prefiero eso a hacer documentales preciosos con guiones expertos que no podría sostener.

Su consejo: el contenido está en todos lados, pero subir videos no es crear contenido

MAV: ¿Qué le dirías a quienes quieren crear contenido, viajar o simplemente romper los esquemas que les pusieron?

LUZ: Que el contenido está en todos lados. La gente piensa que quiere crear pero no sabe qué, y la verdad es que está en tu día a día. A la gente a veces le entretiene más verme lavando trastes que verme en un viaje con un guion elaborado.

Pero también hay que entender que subir videos no es lo mismo que crear contenido. Tienes que darle a la gente algo por lo que valga la pena quedarse, algo que digan: esto lo voy a guardar, esto lo voy a compartir, esto valió la pena. Mucha gente cree que es cosa de tres patadas y cuando lo empieza a hacer se da cuenta de que no. Hay que pensar de manera estratégica: la viralidad no paga las facturas, las campañas sí, y para tener campañas necesitas una audiencia que confíe en ti, y eso se construye con constancia y con darle valor real a quien te sigue.

Y para quienes quieren romper esquemas en general: que cambiar de opinión no es fracasar. Que puedes tener varios sueños en la vida y que si uno dura un tiempo y lo cambias por otro, no te fallaste. Te adaptaste. Y eso es mucho más honesto que seguir algo que ya no te llena solo porque dijiste que ibas a hacerlo para siempre.

Luz Carreiro es de esas personas que te recuerdan que los límites que creemos que tenemos casi siempre los puso alguien más, no nosotras. Construyó su vida desde cero, sin mapa, sin referentes y con las ganas de volar de una abeja que aerodinámicamente no debería poder hacerlo. Hoy vuela con una hija, un bebé en camino, varios proyectos activos y la misma autenticidad de siempre. Sigue a Revista MAV para más historias de personas que viven en sus propios términos.


Por: Frida Padilla
Editora en Jefe de MAV

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *