«El momento para amar tu cuerpo es hoy»: María a Secas y la revolución de hablar de sexo sin filtros

¿Alguna vez has pensado en esa persona que siempre tiene las palabras exactas cuando se trata de hablar de sexo? Esa que logra que te sientas cómoda, que no te juzga y que además te hace reír mientras aprendes algo nuevo sobre tu propio cuerpo. Bueno, esa persona existe y se llama María a Secas.

"El momento para amar tu cuerpo es hoy": María a Secas y la revolución de hablar de sexo sin filtros - Revista Mav

Hace poco tuve la oportunidad de platicar con esta educadora sexual que ha revolucionado la forma en que hablamos de sexualidad en internet. Entre risas, reflexiones profundas y algunas confesiones inesperadas, María me contó cómo nació su proyecto, los retos de educar en un mundo que censura el placer y por qué está convencida de que la comedia puede ser una herramienta de sanación.

Lo que más me impactó de nuestra conversación fue su honestidad brutal. No es de esas personas que te venden la idea de que todo es perfecto cuando te dedicas a esto. Al contrario, me habló de las puertas que se le han cerrado, de los días difíciles, pero también de esos mensajes que recibe de personas que por primera vez se animaron a masturbarse sin culpa después de escucharla.

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MAV: Cuéntanos un poco sobre ti, ¿Cómo nace “María a secas”? ¿En qué momento decidiste hablar de sexualidad en redes?

MARIA: María a Secas nace de la necesidad de hablar de sexualidad de una manera relajada, divertida y honesta. Siempre fui esa amiga a la que todas iban a preguntarle cosas, a contarle sus historias más íntimas, y que hablaba de sexo con mucha libertad.

Un día me di cuenta de que justo eso —esa forma tan natural de hablar del tema— hacía falta en redes. Así que decidí empezar a crear contenido de educación sexual con un toque muy mío: la comedia. Porque creo que reírnos también es una forma de sanar, de aprender y de quitarnos la vergüenza.

MAV: ¿Qué crees que sigue siendo lo más difícil de hablar sobre sexo en internet?

M: La censura y la hipocresía. Hay una doble moral enorme en internet: puedes encontrar violencia explícita, discursos de odio o cosas realmente turbias que ahí siguen sin problema, pero cuando hablas de placer —especialmente si eres mujer o una persona disidente— te bajan el contenido.

Lo más frustrante es que muchas veces quienes revisan ese contenido no son personas, sino inteligencias artificiales que no distinguen entre educación sexual y porno. Entonces terminan censurando información valiosa que podría mejorar la vida de alguien. Hace falta reestructurar esos sistemas, entender que hablar de sexo no es lo mismo que sexualizarlo, y que educar también es un acto político.

MAV: ¿De qué manera te ha cambiado la vida profesional hablar abiertamente sobre
sexualidad?

M: Me ha abierto puertas preciosas y me ha cerrado otras. He conocido gente increíble, he dado talleres, shows, creado comunidad. Pero también he perdido trabajos, marcas que no se quieren asociar, redes que me silencian. Lo que más me ha cambiado es la certeza de que estoy haciendo algo con sentido, que no es solo entretenimiento: es acompañar a la gente en su proceso de reconciliación con su cuerpo, su deseo, su historia.

MAV: ¿Qué ha sido lo más hermoso y lo más difícil de esta chamba?

M: Lo más hermoso: los mensajes de personas que me dicen “gracias, nunca nadie me había explicado esto así”, o “me animé a masturbarme sin culpa por primera vez después de escucharte”. Lo más difícil: la exposición.

Que la gente piense que por hablar de sexo tienes que estar disponible, o que pueden opinar sobre tu cuerpo, tus vínculos o tu vida íntima. Hay días que eso pesa.

MAV: ¿Qué pasa con tu sexualidad personal cuando te dedicas a hablar de la sexualidad de los demás?

M: Creo que lo que me he vuelto es más consciente y más congruente con mi propia sexualidad. No soy perfecta, claro que cometo errores y hay momentos en los que me caché diciendo: “María, esto lo explicaste ayer, ¿cómo estás cayendo en lo mismo?”.

Pero justo por eso, hablar de sexualidad me ha hecho reconectar conmigo de formas que nunca imaginé. Sigo creciendo, sigo aprendiendo y también entendí que no por hablar de estos temas significa que lo quiera o lo viva todo el tiempo.

Como cualquier persona, paso por etapas: a veces ando súper activa, a veces más tranquila. Lo importante para mí es seguir haciéndome consciente de lo que necesito, de lo que deseo, y tratar de ser lo más congruente posible con eso.

MAV: ¿Alguna vez dudaste en mostrarte vulnerable o hablar desde tu experiencia propia?

M: Claro. A veces da miedo abrirte porque sabes que hay ojos esperando para juzgarte. Pero también entendí que lo que más conecta es justo eso: la vulnerabilidad. No desde el drama, sino desde la honestidad. Si yo hablo desde lo que vivo, tal vez alguien allá afuera deja de sentirse sola.

MAV: ¿Cuál ha sido tu mayor aprendizaje creando contenido en un tema que sigue siendo tan censurado?

M: Que encontrar tu voz toma tiempo, y que vale la pena defenderla. También aprendí a ser más estratégica, a esquivar la censura sin perder mi esencia. Y sobre todo, que hay muchas formas de educar: a veces con datos duros, a veces con humor, a veces con una anécdota incómoda que termina siendo una lección.

MAV: Si pudieras enseñarle solo una cosa a todas las mujeres sobre su cuerpo, ¿qué sería?

M: Que el momento para amarlo y aceptarlo es hoy. No mañana, no cuando bajes de peso, no cuando se te quite la lonja o la estría. Hoy. Porque vivimos futureando el cuerpo ideal, como si la felicidad estuviera reservada para una versión corregida de nosotras mismas. Y mientras tanto, se nos va la vida sin habitar este cuerpo que es nuestra casa.

Y si tu cuerpo es tu casa, ¿cómo no tratarlo con amor, con respeto, con ternura? Es urgente que empecemos a hablarnos bonito frente al espejo, a cuidarnos desde la compasión, a vernos con menos juicio y más amor. No se trata de cumplir un estándar, se trata de reconciliarnos con nosotras mismas.

MAV: Cuéntanos todo sobre tu podcast “Podcasmo Múltiple”.

M: Podcasmo Múltiple es mi podcast de sexualidad y este año cumple cinco años, así que estamos celebrando con la octava temporada. Y esta temporada está… más marrana pero más espiritual, así me gusta describirla. Tiene que ver muchísimo con el proceso en el que yo estoy: explorando el BDSM, lo kinky, pero también el tantra, el estar presente, el conectar desde otros lugares.

Y me encanta descubrir que muchas veces esas dos cosas se cruzan. Pero no es solo sobre eso. También hay episodios que nacen de mis crisis, de cosas que me pasan y que me hacen clic. Un día siento culpa y digo “hay que hablar de la culpa”, otro día me doy cuenta que la autoestima sexual está bajita y entonces hago un episodio sobre eso.

Es un podcast muy honesto, muy divertido, donde invito tanto a expertos como a comediantes. Hay información, risa, reflexión, absurdos, vulnerabilidad… mucho de mí. Creo que la comunidad que escucha el podcast, los podcasmers, me conocen de verdad.

Y esta temporada está presentada por Joyclub, una plataforma que te permite explorar tu lado kinky pero también informarte sobre sexualidad con respeto y libertad. Para mí ha sido un aliado increíble, sobre todo en tiempos donde hablar de placer en internet se vuelve tan complicado. Encontrar marcas que se alineen con lo que soy y lo que hago es dificilísimo, así que agradezco muchísimo que estén aquí.

Si están en México, pueden verificar su perfil en joyclub.mx, es totalmente gratuito y con eso tienen acceso a beneficios premium.

MAV: ¿Qué sigue para María a Secas? ¿Hay algún proyecto, libro, taller o sueño que esté pornacer?

M: Lo primero que espero es que Podcasmo Múltiple siga por mucho tiempo más. Es u proyecto que me apasiona profundamente y que disfruto muchísimo trabajar. Por otro lado, también hago stand-up, soy comediante, y este año he tenido la fortuna de estar de gira.

Me encantaría seguir así, visitar más ciudades, ir a Latinoamérica, y seguir conectando con la gente desde este cruce tan sabroso entre comedia y sexualidad, que me encanta. Además, estoy escribiendo un libro. O bueno, varios textos que quizás se conviertan en un libro… o en una serie.

¿Quién sabe? Me emociona mucho reconectar con la escritura, porque ahí también puedo ser cruda, íntima, divertida y profundamente humana. Y sí, ¿por qué no? Tal vez algún día actuar. Ese es uno de mis sueños más grandes. Así que lo que sigue es seguir creando, seguir diciendo cosas incómodas con humor y verdad, y seguir abriendo camino para que otras también se animen a habitarse con más libertad.

Después de esta plática, me quedé pensando en algo que María dijo: «No se trata de cumplir un estándar, se trata de reconciliarnos con nosotras mismas.» Y creo que ahí está el corazón de todo lo que hace.

En un mundo donde constantemente nos bombardean con ideas sobre cómo deberíamos ver nuestro cuerpo, vivir nuestra sexualidad o expresar nuestro deseo, María nos recuerda algo revolucionario: que podemos empezar a amarnos hoy, tal como somos, sin esperar a ser una versión «corregida» de nosotras mismas.

Y a ti, ¿qué te quedó de esta conversación? ¿Te animarías a empezar a hablarte más bonito frente al espejo?


Por: Frida Padilla
Editora en Jefe de MAV

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