Hay personas que no solo crean medios — los encarnan. Frida Padilla es una de ellas. Desde una madrugada de pandemia en 2020, con 24 años, sin presupuesto y con una idea que llevaba años esperando salir del cajón, fundó Revista MAV: un espacio cultural dedicado a la Moda, el Arte y los Viajes que hoy celebra su sexto aniversario con una edición especial histórica. Por primera vez, Frida aparece en la portada de su propia revista — y en esta entrevista, MAV le hace las preguntas que nadie más le había hecho.

Frida Padilla Fundadora y editora en jefe de MAV
Foto: Tania Becerril

MAV: ¿Quién es Frida Padilla?

FRIDA: Soy una persona que nació enamorada de las historias. De contarlas, de vivirlas, de buscarlas donde otros no las ven. Me apasionan la moda, el arte, la creatividad — todo lo que tenga que ver con crear algo donde antes no había nada. Tengo amigos que dicen que vivo una novela de fantasía, porque me pasan cosas tan extraordinarias que si no las vivieran conmigo, simplemente no me creerían. Y creo que eso me define bastante bien: soy alguien que vive con los ojos muy abiertos, agradecida por cada experiencia que me ha transformado, y con una necesidad profunda de crear espacios donde la gente no se sienta sola en este mundo.

Frida Padilla Fundadora y editora en jefe de MAV
Foto: Tania Becerril

MAV: ¿Cómo surgió Revista MAV?

FRIDA: La historia viene de muy atrás. De niña vi The Devil Wears Prada y algo en mí cambió para siempre — quería vivir en ese universo, trabajar en una revista, estar donde las ideas y la moda se convertían en páginas. En la preparatoria intenté hacerla con unas amigas — se llamaría Muse — pero la juventud y la vida nos llevaron a otros lados. La cosquillita quedó ahí, latente.

En la universidad colaboré con una revista digital y era la más feliz del mundo. Publicar aunque fuera una nota era como cumplir un pedazo de ese sueño que cargaba desde chica. Terminé la licenciatura en Comunicación en diciembre de 2019, y meses después llegó la pandemia. Yo soy una persona que no puede quedarse quieta, y después de quince días sin hacer nada productivo, me estaba volviendo loca. Una madrugada, con una adrenalina que me recorría el cuerpo entero, esa semilla que había estado dormida durante años se iluminó de golpe. Dije: voy a hacer una revista. No sé cómo, pero la voy a hacer.

Estuve casi un año entre doce y dieciocho horas diarias frente a la computadora — aprendiendo, investigando, tomando cursos, construyendo todo desde mi habitación con una computadora y conexión a internet. Sin un solo peso, sin nadie en mi familia que se dedicara a esto, en un terreno completamente incierto. Pero con esa semilla adentro que ya no podía ignorar.

Frida Padilla Fundadora y editora en jefe de MAV
Foto: Tania Becerril

MAV: ¿Qué significa MAV?

FRIDA: MAV son las iniciales de las tres cosas que más amo en este mundo: Moda, Arte y Viajes. Las tres me impulsan, me dan fuerza, me definen. Pero MAV significa mucho más que su nombre — es un espacio donde puedo expresarme sin que nadie me diga cómo hacerlo. Es mi voz, mi verdad, mi humanidad, mis errores, mi pasado y mi futuro. Para mí, MAV ha sido salvación. Me salvó en la pandemia de una forma que todavía no termino de procesar, y me ha seguido salvando de formas que jamás imaginé. Quiero que también sea eso para quien llega a sus páginas: un lugar donde respirar, donde sentirse seguro, donde saber que no estás solo.

Frida Padilla Fundadora y editora en jefe de MAV
Foto: Tania Becerril

MAV: ¿Qué sería de ti sin MAV?

FRIDA: Es una pregunta que prefiero no formular. Pero la respondo con esto: MAV lo es todo. Me salvó de mí misma, de una mente tan inquieta y tan rebelde que a veces no sabe dónde ponerse. He platicado con personas que admiraba desde lejos y de repente estaban frente a mí. He vivido experiencias que tenía escritas en mi bullet journal como sueños lejanos. Y no lo digo desde la vanidad — lo digo desde el asombro más genuino de una chica que un día dijo voy a hacer una revista sin saber absolutamente nada. Si yo pude, cualquiera puede. Porque todos forman parte de esto.

MAV: En seis años has entrevistado a muchas personas fascinantes. ¿Qué tienen en común esas conversaciones?

FRIDA: Que en cada una aprendí algo de mí misma. Eso es lo que más me sorprende — que entrevistar a otros termina siendo un espejo. MAV no es un medio de chismes ni de noticias. Es una galería de historias, una biblioteca de humanidad, donde la gente puede conectar desde la verdad y no desde la perfección que uno proyecta en las figuras públicas. No me importa el número de seguidores ni el nivel de fama — para mí todas las personas valen exactamente igual. Y eso se nota. Las personas que han pasado por MAV pueden confirmarlo: no son entrevistas formales, son pláticas. Conversaciones reales, en un espacio seguro donde nadie tiene que fingir. Y eso, para mí, vale oro puro.

Frida Padilla Fundadora y editora en jefe de MAV

MAV: Octubre de 2024: el hackeo. ¿Cómo fue ese momento?

FRIDA: Fue como si alguien entrara a tu vida y se llevara la memoria entera. Sentí que perdía casi cinco años de trabajo en un instante — y no solo trabajo, sino historia, identidad, prueba de que todo aquello había existido. Viví un duelo real, con sus fases y todo. Semanas llorando, meses preguntándome qué quería hacer. Todo el mundo tenía una opinión: déjala morir, empieza otra cosa. Pero nadie era yo. Y en algún punto del silencio, algo quedó muy claro: lo que es para ti va a ser para ti, sin importar los obstáculos.

Me arriesgué a encenderla de cero. Pasé de tener entre 25 y 50 mil visitas orgánicas — construidas artesanalmente durante cinco años — a empezar con mil. Pero cuando volví, la gente siguió. Cada vez más colaboraciones, más entrevistas, más eventos. Un día me invitaron a la inauguración de un restaurante recién con la revista nueva, y fue como si el universo dijera: no pasa nada, confiamos en ti. Eso fue todo. Fue el fénix saliendo de las cenizas — y esta vez con más conciencia de lo que es.

MAV: ¿Cuál ha sido el momento en que más dudaste — y qué te hizo seguir?

FRIDA: El primer año y el del hackeo — los dos fueron oscuros a su manera. El primero porque yo no sabía nada y el mundo me cerraba las puertas el 99% de las veces. Mandaba mensajes, correos, buscaba teléfonos — cielo, mar y tierra — y el silencio era la respuesta más común. Pero de repente apareció una marca pequeña, luego un evento, luego alguien que dijo que sí. Y esos pocos que dijeron sí fueron suficientes para seguir. Hoy cuando alguien me cierra una puerta ya no lo vivo desde el dolor — lo veo como que nuestras historias todavía no coinciden. Y está bien. Cuando coincidan, aquí estaré con las puertas abiertas.

Y el hackeo fue perderlo todo de golpe. Pero cada vez que alguien volvió a decirme que sí después de eso, algo en mí se reencendió. Así funciona esto: un sí a la vez.

MAV: Si la Frida de 2020 pudiera verte hoy, ¿qué le dirías?

FRIDA: Le diría que lo está haciendo bien. Que no cambie nada — que siga exactamente así. Quizás le diría que cuide más su salud mental y física, que se permita descansar sin culpa. Pero en cuanto a la revista, que no dude ni un segundo. Hoy somos lo que somos gracias a cada decisión que tomó esa Frida de 24 años con más valentía que certeza. Ya no vivo en el ojalá hubiera — vivo en el gracias porque ya lo viví. Y eso tiene un peso enorme.

MAV: Esta es tu primera portada. ¿Por qué hasta ahora — y por qué hoy sí?

FRIDA: Porque durante mucho tiempo creí que mi lugar estaba detrás — detrás de la cámara, detrás de las preguntas, detrás de las historias de otros. Ceder mi espacio se sentía como generosidad, pero en el fondo era inseguridad. Este año algo cambió. Entendí que si no soy capaz de creer en mí lo suficiente para aparecer en mi propia portada, ¿cómo le voy a pedir a alguien más que crea en MAV? Hoy estoy aquí porque aprendí que no vine a este mundo a estar en las sombras. MAV y yo somos luz — y ya era hora de demostrarlo.

MAV: ¿Qué viene para MAV?

FRIDA: MAV me acompaña a donde quiera que vaya. Es nuestro espacio — se hace lo que se quiere, cuando se quiere, como se quiere, siempre desde la honestidad y la creatividad. Después de seis años de aprendizajes y caídas, es momento de darle la madurez que ambas ya tenemos.

Lo más importante que viene es MAV Academy — un espacio cultural donde la gente pueda crecer conectando desde la sensibilidad con el arte, la moda, el cine y la cultura. Cursos, talleres, experiencias que no existen en ningún otro lado. La semilla se plantó en 2020 con los primeros talleres, pero hoy MAV tiene la solidez para convertirse en algo más que un medio. También en una academia creativa. Me llena de una emoción que todavía no encuentro las palabras exactas para describir.

MAV: ¿Qué le dirías a quien tiene un sueño guardado en un cajón?

FRIDA: Que el cajón no protege el sueño — lo va apagando. La intuición es poderosa, pero se fortalece con el conocimiento, y el conocimiento se fortalece con la experiencia. Tienes que salir a vivir. De nada sirve soñar y manifestar si no te levantas a hacer. Hagas lo que hagas, hazlo con el corazón y con la verdad — no voltees a ver al de al lado para hundirlo, sino para aprender de él. En este mundo hay espacio para todos.

Y como mensaje final: estoy profundamente agradecida — al universo, a mis papás y a mi hermano, sin quienes nada de esto hubiera sido posible. A cada persona que creyó en MAV. Me vaya yo a Londres, me vaya al otro lado del mundo — MAV se queda. Para el mundo, con todos, siempre.

MAV: Seis años después — ¿qué es MAV para Frida Padilla?

FRIDA: Lo es todo. Y no solo para mí — lo es para quienes llegan a sus páginas buscando algo que no encuentran en otros lados. Un espacio seguro, una galería de historias, un lugar donde sentirse libre, protegida, inspirada. MAV no la construí solo para mí — la construí para todos. Y después de seis años, de un hackeo, de un reborn y de una primera portada, puedo decirlo sin dudar: MAV soy yo. Y yo soy MAV.

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