003. Crónicas de un apiario

Después de contemplar la vista que aparece en el Cap. 2 me invitaron a sentarme a la mesa con ellos. A pesar de que era temprano y de la ventilación del lugar se vaticinaba que sería un día caluroso, a lo cual no sabía si eso era normal en la región.

Cap. 3: «rasca donde no te pica»

Después de que mencioné sobre la vista en el Cap. 2, me invitaron a sentarme en la mesa con ellos. A pesar de que era temprano, no sabía que era parte de la región, que el clima del lugar se sentía que sería un día caluroso.

Me obsequiaron un cuaderno y un bolígrafo para hacer mis anotaciones de la parte teórica de todo curso. Fui cuestionado con algunas preguntas de los demás, por ejemplo ¿cómo te enteraste del curso de Apícola Trejo? ¿Por qué decidiste venir hasta acá? ¿Para que quieres saber de esto?

Uno por uno nos fuimos presentando y al ir escuchando cada una de las historias del motivo de estar en el mirador “El Tecuan supe que la mayoría ya tenía algún acercamiento sobre el tema. E incluso un manejo de la apis mellifera.

No me sentía tan excluido, a pesar del lenguaje técnico que utilizaban, ya que como mencione anteriormente, llevaba algunos manuales de técnica de apicultura. Siendo muy útiles para esos días.

Poco a poco fueron llegando más y más personajes al lugar, dando inicio al curso. La primera parte comenzó con la explicación de la metamorfósis del animal en estudio. Es verdaderamente fascinante la velocidad con la que se reproducen las abejas. Además del ritmo al que trabajan.

Son como unas pequeñas máquinas biológicas que trabajan en conjunto. Y todo por el bienestar de la colmena. Cada una dedicada a la tarea que le fue encomendada de acuerdo a sus condiciones fisiológicas, y de la etapa de vida en la que se encuentran.

Después de algunas horas de resolver dudas y compartir experiencias con estos animalitos, entró una llamada en donde le avisaban al ingeniero Adrián, dueño del sitio que había una colmena en un árbol cerca de algunas casas. Nuestra labor del primer día de curso, fue realizar un trasiego, es decir, debíamos capturarlas en una cámara de cría y llevarla a su apiario sanas y salvas.

Tomamos el equipo de campo necesario, equipo de protección y faltando un par de horas para que cayera la noche, nos encaminamos al rumbo del destino.

4 thoughts on “003. Crónicas de un apiario

  1. Arq. Gonzalo un fuerte abrazo, me da mucho gusto saber de su trabajo ademas de fomentar la cultura y el cuidado de la naturaleza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.